Y dijo toc, toc ...una luciérnaga dormida a la puerta entreabierta de la noche despierta....y dijo toc, toc porque ella no sabía, que en su lecho de nube yacía una princesa...La princesa de la noche ella le decía porque se alimentaba del viento y bebía el firmamento, ese de color azul marino que abundaba en el cielo.
Cargó con el sueño la luciérnaga dormida y caminó despacito en busca de una sonrisa...la princesa, la princesa nocturna estaba muriendo......Comenzó a buscar entre las estrellas, punta por punta en cada una de ellas... Se hacía de día y el sol a salir no resistía pero con su voz adormilada ella le decía: -No salgas aún, mi princesa moriría-. Entonces calmose los rayitos candentes y se continuó la busqueda entre las estrellas presentes.
Ninguna sonrisa más que una brisa le llevaba en su antena muy débil, la luciérnaga dormida que controlaba el sueño....caminando por el azul inmenso del cielo, anhelando dormir en el firmamento.......A unos minutos de salir el mágico día y a punto de morir la princesa decía: Ya no busques más mi pequeña luciérnaga dormida, hallé en mi corazón la dulce alegría, tengo a la luna por dentro naciendo y será luna llena mañana cuando termine el día....a dormir ahora, vigilo tu sueño, no temas por mí que ya no me muero.
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