sábado, 17 de diciembre de 2011

Contando un cuento...

Escribir es la mejor cura para el alma y verla volar luego en hojas impresas es el alivio que quizás necesita....
Contar un cuento no es nada fácil cuando este cuento es realidad, con príncipes rojos, azules como el cielo o verdes en cada capítulo por revelar. No es fácil cuando se tienen los dedos entumecidos o cuando los cristales de las ventanas de los castillos están empañados con gotas de lluvia que le impiden visualizar una nueva historia que se vuelva realidad.
Y es que el cuento comienza como todos, con una princesa en un castillo que abre sus ventanas para que entre el aire y pueda respirar, respirar, respirar, lo que pensó en un inicio era lo único que le bastaría para poder vivir, entre saltos , risas , muñecas, dulces, cantos y sueños soñados en castillos de caramelo...Pasó el tiempo como en todo cuento y ya no sólo las ventanas del castillo se abrían sino las puertas también , porque la princesa tenía más años y ya podía correr, correr, correr por el prado verde, pisar hojas secas, perseguir mariposas y atrapar pequeños seres que caminaban en los jardines....aprendía poco a poco a caminar, tambaleando muchas veces para evitar caer pero tarde o temprano sucedió....pero en aquellos años su madre, la reyna estaba ahí para levantarla y enseñarle a continuar....
Pasaron los años y salió alejándose del castillo que la protegió y le hizo vivir los mejores años de su vida. Aún conservaba los recuerdos, los dulces, las canciones de cuna, los juegos con espaditas de papel, los cuentos nocturnos narrados por sus más fieles cuidadores, sus padres... aún conservaba esa niña que la hacía saltar, cantar, vibrar y deambular sin rumbo fijo por un mundo mágico llamado: niñez.
Mientras caminaba observando cada panorama diferente al de su reyno, se daba cuenta cuan amplio era el mundo y que estando en el palacio no hubiera podido conocerlo y así fue como empezó a hacerlo...
Allá a lo lejos divisó un castillo muy diferente al suyo y se dirigió hacia él, no preguntó de quien era pero por ahí escuchaba que le pertenecía a un príncipe rojo que domesticaba dragones y por las noches se convertía en vampiro...Miedo no tuvo, estaba empezando a conocer un mundo diferente y lo que la impulsaba a continuar eran sus ganas locas de comenzar a vivir, aunque quizás para llegar a hacerlo tenía que primero morir.
Tocó las puertas del castillo y se abrieron solas para que entrase...miró hacia ambos lados, estaba oscuro pero entró y ahí estaba, un príncipe rojo con un pequeño dragón al lado cuya mirada era triste como la de él. Ella se sentó a su lado y las miradas hacían que conversasen sin hablar, el destino estaba predispuesto...cogió al pequeño dragón que le causó miedo en un inicio pero no lo manifestó y sacó su lado de niña que siempre mantenía para empezar a jugar...Jugaron los tres, riendo,saltando a veces cantando. Los días pasaban y las noches se acercaban, la luna llena estaba anunciando algo que cambiaría su vida para siempre....y la cambió totalmente...Ella inclinó su cuello suavemente y él deslizó sus colmillos para beber su sangre y convertirla en su princesa vampira que lo acompañaría en su castillo, entre dragones y otros seres míticos que proporcionaban la magia de aquel tiempo. La magia que hizo que por primera vez ella conociese lo que era amar, amar con locura desenfreno, pasión y obsesión; la magia que hizo que la pequeña niña creciera y aprendiera lo que era vivir para después morir... La magia que empezó con un beso y terminó con uno similar, porque como en todo cuento había magia pero tenía que terminar y este final  le causó un llanto interminable que no tenía cuando acabar, porque estaba muriendo después de haber vivido en un mundo irreal entre dragones, seres míticos y un príncipe rojo de un castillo que ya no está....
Las lágrimas eran incesantes y ella corriendo volvió a su castillo inicial, su madre la reyna lloraba en silencio junto con ella porque las palabras no tenían lugar, los días pasaban y la comenzó a visitar un pequeño poeta que la intentaba calmar con los cuentos más bellos que alguien le pudiese contar, era un príncipe azul que llegó a traerle tranquilidad, que le cogía la cabeza y se la besaba como si fuera aún la princesita que estaba aprendiendo a caminar. La llenó de detalles, la engreía hasta más no poder, ella se sentía niña aunque ya era mujer. Él buscaba su corazón, dibujaba sus sonrisas con un lápiz mágico que llevaba en el bolsillo de su chaqueta marrón, le regalaba margaritas y le decía que siempre la esperaría aunque ella no pudiera entregarle su amor.
La espera fue larga, pasaron los años y su amor inicial por aquel príncipe rojo latía aún en su corazón, el pequeño poeta que le llenaba de mágicas letras cualquier trozo de papel se fue alejando porque comprendía que ya nada podía hacer, guardo el amor que sentía por ella y juró que siempre lo haría aunque ya no se lo entregaría.
El tiempo siguió pasando, las lunas en el cielo se seguían dibujando y ella se daba cuenta de que morir no había sido en vano, continuó corriendo por los prados, saltaba, se deslizaba y respiraba para vivir, observando las nubes con diversas formas en el cielo,reía, sonreía aunque a veces sus ojos brillaban porque querían dejar caer algunas gotas de lluvia todavía... Hasta que un día escuchó a lo lejos el galopar de un caballo, se acercó corriendo para ver de quien se trataba y observó que bajaba alguien cuyo brillo en los ojos la hizo volver a sentir que el corazón le latía para empezar a vivir, un príncipe verde que le trajo la esperanza de volver a nacer y seguir siendo niña hasta más no poder...cruzaron miradas y la magia se produjo, rieron, jugaron y se embriagaron del licor más sabroso que podían sacar de sus almas infantiles que salían a flor de piel en cada encuentro, en cada palabra, en cada beso, en cada abrazo....en cada caricia y en cada sonrisa. Ella sentía que se liberaba, el hechizo se había roto, el amor por el príncipe rojo había terminado y el brillo de sus ojos volvía a renacer y con él su alma de niña crecía plenamente.............(Morir para poder luego revivir y vivir más que nunca, sintiendo que cada día puede ser el último)

domingo, 4 de diciembre de 2011

M.A.D.R.E

No soy madre pero me aventuro a escribir sobre una de ellas, una de ellas que como pocas es el ser que me regaló la vida y me la regala día a día con su forma de ser, aunque sea totalmemte incompatible con la mia pero al fin y al cabo me hace vivir....vivir aunque a pesar de no demostrárselo muchas veces lo hago y es gracias a ella, a sus manías, sus mensajes, sus consejos, sus besos, sus atenciones, sus abrazos, sus caricias, sus reclamos que los asimilo siempre, tarde o temprano y sus ganas incomparables de querer verme siempre sonreír y hacer hasta lo imposible por lograrlo...
Me aventuro a escribir sobre mi madre y haber colocado el título en siglas porque cada letra compone un significado especial de la mia: M (Maestra), A (adorada), D (depresiva), R (renegona), E (encantadora).....y es que como todo ser humano tiene defectos y virtudes... y es que como todo ser humano ella es única y no hay quien la pueda igualar....y yo no podré hacerlo cuando me convierta en una como ella porque la vida me ha enseñado cosas diferentes y me ha permitido experimentar otro tipo de viencias según mi realidad... pero lo que sí podré hacer es permanecer con cada una de sus palabras en mi mente que aunque  ella piense que no las recuerde siempre están presentes: " lávate los dientes", "cuidate mucho", "apaga las luces y cierra las puertas", "sécate el cabello", "ponte medias", "toma leche", "aliméntate bien", "la familia es primero", "te quiero mucho" ...  y estas dos últimas frases que quizás a veces no siempre demuestro que tengo presente, siempre lo hago...soy demasiado expresiva a la hora de decir algo que resalte mis cualidades pero sé que unos de mis defectos es carecer de la cualidad de poder llegar a casa y sentarme con todos en la mesa para contarles como me fue y decirles que los amo mucho ( A veces no puedo dejar de ser tan reservada y prima en mí mi independencia y ganas de aislarme un poco para canalizar mis sentimientos) ....y sé que ese defecto es algo que debo mejorar así como mejoro día a día en cada cosa que me propongo (dar lo máximo en mi profesión como maestra que fue inspirada por mi MADRE)...
Tengo una familia excepcional dirigida por mi MADRE que sin ella no sería igual...mi familia es única, con sus ángeles y demonios pero que viven todos juntos en mi cielo como nadie lo tiene llamado HOGAR....te quiero mamita y cada cosa buena que hago la hago gracias a ti...